Cuenta Diego Cuelbis a su paso por Oviedo en 1599: "“Los ríos que passan cerca
desta ciudad uno grande y otro pequeño se llamaban en su tiempo Ova el grande y
Deva el pequeño, de que la tierra de Oveda” [Cuelbis, Thesoro Choreographico, mss. 18.472 de la Biblioteca Nacional de Madrid, f. 10r. Copia del s. XIX del original en la British Library]
La encuentro repetida en un libro del s. XVII:
“Morales en el lib. 13.
cap. 18. con ocasion de la fundacion de la Ciudad de Oviedo, escribe: “Del
nombre de Oviedo ay en el Obispo Pelagio un largo cuento de que era aquella
Montaña lugar diputado para ajusticiar malhechores, por estar en medio de
Asturias, y por tener de la una parte al gran rio Ova, y de la otra al pequeño,
llamado Deva: de ambos, dize, hizieron el nombre para aquel sitio. Pelagio era
Obispo de aquella ciudad, y en su tiempo debian de tener los dos rios aquellos
dos nombres. Agora el gran rio, que Oviedo tiene a dos, o tres leguas al
Occidente, Nalón se llama, y otro pequeño, que tiene cerca de la ciudad, no ay
quien sepa con certidumbre el nombre, y los que le dan, bien diferentes son
deste. Solamente se entiende claramente por la Escritura de San Vicente, como
aquel sitio tenia el nombre antes, que se edificase el Monasterio, y la ciudad”.
Hasta quí Morales. Cuyas palabras pueden ayudar al conocimiento de lo que se
significa en los términos de la Diocesis Lucense de Asturias, con la
designacion del gran rio Ove, u Ova. Y este segundo nombre se lee en el mismo
Pelagio, quando trata del Rey D. Fernando, el magno; mas no sino el primero en
Don Rodrigo Ximenez, lib. 6, cap. XI. y del rio Ova asegura Garibay, lib. 3.
cap. 4, que pasa por Oviedo, aunque Mariana lib. 9 cap. 7 entiende a Pelagio de
rio Deva, y corriente por la misma ciudad. A la verdad no es tanto rio, quanto
arroyo, el que ahora pasa cabe ella; y Nalon, que es rio, y grande, no puede
reputarse por suyo, mirada la distancia, que tiene de ella, que es de una
lengua por lo menos, y por la del que llaman Soto de Rey. Hale parecido a
hombre platico en las Montañas del Reyno de Castilla, que, pues aquella
división de Obispados termina el de Lugo (juzgado dél por el de Galicia) con
allí Pirineos, pasa el rio Ove, y da otras señales concertientes a ella...” [Gabriel
de Henao, Averiguaciones de las Antiguedades de Cantabria, 1689, p. 328].
Para alguien como yo, obsesionada con la diosa Deva, que llevo años investigando sobre los ríos con este nombre en Asturias, es una fortuna descubrir que puedo estar viviendo encima del antiguo caudal de dicha divinidad.
Y es una tristeza pensar que puede haberse convertido en una alcantarilla sin nombre.
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