lunes 16 de mayo de 2011

UNA HOSTIA BIEN DADA

“En 29 de mayo del dicho año de 1575, que fué domingo de la Sanctísima Trinidad, el reverendísimo señor D. Francisco de Soto Salazar, obispo de Segorbe y electo de Salamanca, confirmó á las Infantas Doña Isabel y Doña Catalina hijas del Rey Don Filippe nuestro Señor, á las tres horas de la tarde antes de vísperas, en presencia del Rey nuestro Señor y de la Reina Doña Ana, y los Príncipes de Bohemia arriba nombrados. Hízose el oficio de la confirmación, cantado, estando el convento en el coro y el obispo en el cuerpo de la iglesia de prestado. Y tambien confirmó el dicho obispo este dia á todos los niños del Escurial y de los oficiales de la obra del dicho monesterio; y como tuviese costumbre el dicho obispo en acabando de confirmar al niño darle un bofeton, á uno del Escurial que le dió mas recio de lo que él quisiera, empezando á llorar le llamó hijo de la puta al dicho obispo, oyéndolo todos los que allí se hallaron, que fué cosa de que se rescibió gusto y contentamiento, ansí por las personas Reales que presentes estaban, como por los caballeros y criados de SS.MM. y aun de los frailes de casa”.
[Juan de San Jerónimo, “Memorias de Fray Juan de San Geronimo. Monge que fue, primero de Guisando, y despues del Escorial, sobre varios sucesos del reinado de Felipe II”, Colección de documentos inéditos para la historia de España, VII (1845), p. 130]