Para volver lo antes posible a la normalidad, nada mejor que seguir adelante con una nueva etiqueta llamada "Pintura". Solía usar los cuadros para adornar los escritos; sin embargo, me parece que mi gusto por la pintura no se trata de algo circunstancial sino que, hoy en día, conozco tanto o más de la historia de las imágenes como de las palabras. Así que se merece su etiquetita de manía que ya me sigue a todas partes. Por ejemplo, alguien de los que me conocen: ¿sabíais que colecciono (virtualmente) cuadros donde aparecen cartas? Todo empezó porque quería encontrar ilustraciones para una investigación en la que llevo años sobre referencias a juegos en la obra de Lope de Vega. Las escuelas flamenca e italiana (sobre todo la primera) tienen una gran cantidad de cuadros costumbristas basados en la vida de bar, entre los que destacan los inspirados en el noble acto de jugar a las cartas. De las varias decenas de pinturas que he llegado a reunir, os dejo hoy mi preferida, que rompe los esquemas compositivos al introducir el personaje de la muerte, que media en una pelea entre un viejo tahúr que se defiende como puede con una jarra, y un joven tramposo que está a punto de rebanarle el cuello con su navaja. 
Fighting Cardplayers and Death (h. 1638), Jan Lievens
No lo podréis ir a contemplar a ningún museo porque esta maravilla está en manos privadas. Igual ocurre con el siguiente cuadro del mismo pintor, que representa una alegoría de los cinco sentidos por medio del ambiente arrabalero (temática de la que ya he sacado varios ejemplos en este blog).
Allegoria dei cinque sensi (1622), Jan LievensTotalmente oculto para el gran público por la fama de Rembrandt, últimamente empieza a haber una revisitación de su obra, con exposiciones y libros dedicados exclusivamente a él (nada en español por el momento). Recomiendo el titulado Jan Lievens: A Dutch Master Rediscovered, para olvidarse de las penas de uno por medio del disfrute del sentido de la vista.
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